Como ya se sabe la orientación de las viviendas es un factor clave para que estas tengan un alto grado de sostenibilidad energética. Dependiendo de cuánto tiempo y en que épocas del año le incida la luz solar a la casa, esta dependerá en mayor o menor medida de otras fuentes de energía menos limpias con el medio ambiente.

Así pues si se desea recibir la mayor cantidad de sol se debe orientar la casa hacia un punto cardinal u otro:

SUR: El Sol da todo el día en invierno, primavera y otoño. En verano sólo en las horas centrales del día, cuando da más calor.
SURESTE: En invierno da todo el día. El resto del año da hasta el mediodía.
ESTE: Da todo el año desde el amanecer hasta el mediodía.
NORESTE: En invierno no da. El resto del año hasta mediodía.
NORTE: El Sol sólo dará en verano, en las primeras horas de la mañana y las últimas de la noche.
NOROESTE: En invierno no da. El resto del año, desde mediodía hasta el ocaso.
OESTE: Da todo el año desde el mediodía hasta el ocaso.
SUROESTE: En invierno todo el día. El resto del año, desde mediodía hasta el ocaso.

Por lo tanto, es lógico que no se busque la misma orientación en Andalucía o en Galicia, por la diferente climatología. Lo mejor es que se debe acomodar la vivienda para poder aprovechar la mayor parte de la luz del sol del día posible.

De una manera general, se debe poner la cocina mirando al Este, que es donde se pasa la mayor parte de la mañana. A medio día el sol está situado en el Sur, con lo cual deben orientarse al Sur la sala de estar, salón, comedor, habitación de estudio o juegos para niños, en donde se suele pasar la mayor parte del resto del día. Y para finalizar los dormitorios mirando al Oeste , cuando ya el sol se pone pero todavía deja algún rayo meterse en la habitación y calentarla para dormir.

Vicente Descalzo Muñoz