Posiblemente una de las cosas más bellas es observar las estrellas en verano. Cuando cae la noche, el día empieza a refrescar y la tranquilidad que da mirar al cielo despejado, en silencio, es inigualable.

Muchos de nosotros no podemos evitar el intentar localizar las constelaciones que conocemos, que no suelen ser más que un par de ellas, a pesar de que existen 88.

Cuando miramos al cielo, la clave de nuestra búsqueda, es la Estrella Polar, astro más famoso del firmamento que señala el Norte. Es la clave para poder identificar, por ejemplo, el Triángulo de Verano, Sagitario y Escorpio.

Algunos consejos básicos para observar el cielo son:

  • Situarnos en algún sitio sin luz. A ser posible, que no haya luna llena. Por supuesto, lo mejor, es salir de la ciudad.
  • Buscar de derecha a izquierda, ya que las que están a la derecha se dejan ver antes que las que están en el lado izquierdo.
  • Tumbarnos en el suelo. Así, no forzamos el cuello y estamos de lo más relajado y cómodo. En realidad, para buscar constelaciones, no necesitamos ningún instrumento más.

Por supuesto, no tenemos que pretender ver las constelaciones tal y como aparecen representadas en los libros de astronomía, ya que no todas las estrellas brillan con la misma intensidad.

Está claro que observar las estrellas en verano es un ejercicio muy recomendable.

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